viernes, 11 de junio de 2010

ONG´S lanzan campaña que avala el uso del la pastilla

León, Gto.El Centro de Derechos Humanos Victoria Diez lanzó en Guanajuato la campaña nacional denominada “Otra Mirada Católica del Aborto”.
Católicas por el Derecho a Decidir, en colaboración con más de 100 organizaciones y grupos de la sociedad civil defensoras de los derechos humanos, lanzan la campaña simultáneamente en nueve estados de la República.

Estos sitios son Baja California, Campeche, Chiapas, Colima, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Oaxaca y Querétaro.

“Esta campaña es para informar a los católicos la tradición en torno a los dilemas éticos, la libertad de conciencia. El aborto es un dilema grave, no es algo sencillo y no promovemos el aborto entre católicas, nos interesa que las mujeres tengan conciencia y tomen sus propias decisiones”, dijo Julián Cruzalta, asesor de Católicas por el Derecho a Decidir.

Las excluyentes a la pena de excomunión están reconocidas por el Código de Derecho Canónico cuando la mujeres son menores de 16 años y actuaron presionadas por el miedo, la necesidad, para evitar un daño, cuando se ignoraba que se infringía una ley, en legítima defensa, si actuó por violencia o de manera accidental y cuando la mujer carecía de razón o sufría alguna deficiencia mental.

A tres años de haberse aprobado la ley en el Distrito Federal que permite la interrupción del embarazo, la Asociación Católicas por el Derecho a Decidir envía un mensaje a la población con la finalidad de informar que la iglesia nunca ha tenido una sola postura sobre el aborto.

En el Distrito Federal, el 84 por ciento de las mujeres que se practicaron un aborto dijeron ser de religión católica. Mientras tanto, seis de cada 10 fieles están de acuerdo con el aborto en alguna de sus circunstancias o variantes.

“La píldora de emergencia es un derecho al que las mujeres víctimas de violencia sexual deben acceder. Se ubica dentro de este parámetro. En Guanajuato no se cumplen los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”, dijo Ángeles López, directora del Centro de Derechos Humanos Victoria Diez.

Susana Galván

Católicos difunden casos permitidos para abortar

El Derecho Canónico considera no condenable el aborto cuando una mujer es menor de 16 años, cuando lo hizo por necesidad para evitar un mal mayor, si actuó en legítima defensa, o cuando ignoraba que infringía una ley

Martes 01 de junio de 2010 Juan José Arreola / Corresponsal | El Universal

QUERÉTARO

El Código de Derecho Canónico, que es la máxima ley que rige a la Iglesia católica, estipula casos particulares en los que no condena la práctica del aborto; es decir, establece excluyentes de la “pena de excomunión inmediata para las mujeres que abortan”.

Las organizaciones Católicas por el Derecho a Decidir y la Red Nacional Católica de Jóvenes por el Derecho a Decidir iniciaron una campaña en nueve entidades del país con la finalidad de dar a conocer la visión de la jerarquía católica en torno al aborto.

El Derecho Canónico considera no condenable el aborto cuando una mujer es menor de 16 años, cuando lo hizo por necesidad para evitar un mal mayor, si actuó en legítima defensa, o cuando ignoraba que infringía una ley.

También se considera dentro de esta salvedad cuando se actuó por violencia o de manera accidental, si actuó presionada por miedo y cuando la mujer carecía de razón o sufría algún tipo de deficiencia mental.

En conferencia a la prensa, el activista Guillermo Hernández González explicó que el objetivo es informar a las mujeres católicas que a nivel moral hay excluyentes que le permiten tomar la decisión de abortar en autonomía y libertad de conciencia, “lo que ayuda a reafirmar su autoridad moral y poder trabajar con la culpa que se asocia con las cuestiones de aborto”.

La campaña, denominada Otra mirada católica del aborto, inició en los estados de Baja California, Campeche, Chiapas, Colima, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Oaxaca y Querétaro, y en ella también participan activistas de otras 100 asociaciones civiles.

Además de informar a las mujeres católicas que a nivel moral hay excluyentes que le permiten tomar la decisión de abortar en autonomía y libertad de conciencia, la campaña Otra mirada católica del aborto pretende abrir el diálogo con la sociedad respecto a los temas de derechos sexuales y reproductivos.

Derivado de estas acciones se pretende incidir en políticas públicas “y dar cuenta de cómo las propuestas y los retrocesos que se han tenido en materia de aborto en 17 entidades, se sustentan en bases morales que ni siquiera tienen la argumentación completa”.

La estrategia

En el caso particular de Querétaro, la campaña Otra mirada católica del aborto, incluirá la colocación de nueve espectaculares en lugares estratégicos de la ciudad de Querétaro, como Boulevard Bernardo Quintana, Corregidora y la autopista México-Querétaro, así como la transmisión de un anuncio de radio en diversas estaciones.

Se entregarán trípticos y una postal con información acerca de las excluyentes, además de difundirse en la página de internet de Católicas por el Derechos a Decidir (www.católicasmexico.org), así como el 01 800 837 37 30, donde se dan a conocer los argumentos de la tradición católica que respaldan el derecho a decidir de la mujeres.

Además de las organizaciones mencionadas, participan en la campaña Asociación Queretana de Educación para las Sexualidades Humanas AC, Dedeser Querétaro, Equidad y Libertad Tameztona y Creser, entre otras.

jueves, 6 de mayo de 2010

Congreso no logró aprobar artículo 4° para penalizar el aborto en Veracruz


Jue, Mayo 6, 2010
Xalapa Ver.- Esta mañana el Pleno Legislativo vivió por unos momentos la división, cuando se sometió a votación reformar el artículo 4° de la Constitución Local para penalizar el aborto en el estado de Veracruz y garantizar el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.


Por falta de votos, los Grupos Legislativos del PRI y PAN no lograron aprobar dicha propuesta, que para ser turnada se requería el voto de las dos terceras partes de los diputados, es decir 34 sufragios a favor, pero sólo se obtuvieron 25, por lo que el presidente de la Mesa Directiva del Congreso, Héctor Yunes declaró no aprobada esa reforma impulsada por las bancadas del PRI y PAN.

Legisladores de Convergencia, PRD, PT y la priista Dalia Pérez Castañeda, argumentaron que esa malograda reforma constitucional es retrograda porque automáticamente penalizaría el aborto, razón por la cual calificaron de “hipócrita” y exigieron que mejor se proteja a los niños que venden chicles en la calle, o que son víctimas de abuso sexual por sacerdotes, políticos y empresarios.

A más de 5 meses de que se aprobó en primera etapa por el Poder Legislativo y la mayoría de los 212 Ayuntamientos, el pleno de diputados sometió a votación, en segunda etapa, para que pudiera entrar en vigor la pretendida reforma constitucional que establecía la penalización del aborto, dado que obligaba al Estado “a garantizar el derecho a la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural”.

De haberse aprobado esta reforma constitucional, se dejaría sin efecto la iniciativa enviada por el gobernador Fidel Herrera el pasado 17 de noviembre, que despenalizaba el aborto, por la reforma al articulo 150 del Código Penal del Estado, misma que establece dar tratamiento médico, psicológico y educativo a las mujeres que interrumpían un embarazo.

Estuvieron en la Tribuna legislativa los diputados convergentes Alfredo Tress y Sergio Vaca, la perredista Margarita Guillaumin, el petista Julio Chávez y la priista Dalia Pérez Castañeda.

En primer término, la diputada Guillaumin defendió que con esa reforma se condenaría a las mujeres a los abortos clandestinos y que la interrupción de un embarazo seguiría etiquetado como crimen y se promovería el mercado negro, porque criminalizaría y se pondría en riesgo a las mujeres más desprotegidas que se ven obligadas a esa práctica.

Además calificaría de hipócrita dicha legislación porque los diputados piensan en los no nacidos e ignoran a tantos niños que hoy sufren maltrato, que no tienen para comer y que se dedican a vender chicles en la calle, o que son víctimas de pederastas.

En su intervención, el convergente Alfredo Tress recriminó la contradicción del Congreso de Veracruz, toda vez que el año pasado con la reforma al Código Penal se despenalizó el aborto protegiendo a la mujeres, pero ahora se les dejaba en estado de indefensión.

Laura Flores/IMAGENVER

Amalia, del quinto de primaria al embarazo

A los 10 años fue víctima de abuso. A los 11 será madre. Ella es una de los 11 mil casos de embarazo en menores de edad

Natalia Gómez Quintero
El Universal
Jueves 22 de abril de 2010
natalia.gomez@eluniversal.com.mx

Le preguntó: ¿Tienes novio?, Amalia, acostada y con el vientre descubierto, contestó: “No, no tengo novio”. Entonces, ¿cómo es que estás embarazada?, le dijo la ginecóloga al hacerle el ultrasonido. “No, no estoy embarazada”, insistía la niña de 10 años.

Con el amplificador de sonido, los latidos del corazón del bebé de 14 semanas se empezaron a escuchar en la habitación. La madre de la menor, Zeida Morales Vázquez, quien se convertirá en abuela de 27 años, soltó el llanto. “Amalia ni se alegró, ni se puso triste, sólo me miraba”, cuenta Zeida desde Chetumal, en entrevista telefónica con KIOSKO.

Amalia, que el martes cumplió 11 años, es parte de las estadísticas que señalan que 17% del total de nacimientos en México se presentan en adolescentes.

Carlos Welti, demógrafo de la UNAM, refiere que, según las cifras recientes del INEGI, en 2008 se registraron 11 mil 530 nacimientos en niñas de 14 años o menos. “Es un cálculo conservador”, dice, pues no todos son registrados.

El shock de la noticia

El cuadro no es alentador. El pasado 17 de marzo Zeida se enteró del embarazo de su hija, unos días después denunció el abuso ante el Ministerio Público. “Me sentí enojada y decepcionada de mí, pero también del padrastro de mis hijos, porque Amalia lo señaló como el violador. Tuve mucha rabia pero he asistido a terapia, estoy más tranquila”.

Hoy a las 17 semanas de gestación, Zeida la próxima joven abuela ya se siente emocionada. Por un ultrasonido sabe que Amalia tendrá una niña, a la que han decidido llamar Alejandra.

“La espero como si fuera mi hija; además, la cuidaré. Ya está bien formadita. No dejó ver su sexo a la primera; metía su manita rapidito para taparse, pero cuando Amalia vio que esperaba una niña, se alegró bastante”, dice Zeida.

Los riesgos físicos

De acuerdo con la ginecóloga adscrita al Hospital General de México, María Eugenia González Morales, un embarazo en menores de 18 años implica riesgos debido que l a mujer no ha alcanzado el desarrollo óseo, ni la masa mineral máxima, y hay una relativa inmadurez del canal del parto.

Entre las complicaciones más frecuentes están la anemia, las infecciones bacterianas graves, el parto prematuro, el parto obstruido y prolongado, la desproporción céfalo-pélvica, la muerte fetal y la formación de fístulas recto-vaginales o cisto-vaginales.

“La mortalidad relacionada con el embarazo y el parto es de dos a cinco veces más alta en mujeres menores de 18 años de edad que entre las de 20 a 29”. Además, en etapas muy tempranas de embarazo o muy tardías puede haber desarrollo de síndromes como el Down.

A Zeida le dijeron que Amalia necesitaba comer muchas frutas, verduras y pescados, pues padecía un cuadro de anemia. Hace unos días los médicos le dieron el último reporte: su hija va muy bien y la nieta nacerá por cesárea.

No al aborto como salida

A pesar de esos riesgos, en la mente de Zeida nunca pasó el abortar como solución a lo que vive su hija. Ellas son originarias de la localidad de Rovirosa, municipio de Othón P. Blanco, en Quintana Roo, donde la cancelación del embarazo está permitido por violación hasta las 12 semanas de gestación. Sin embargo, cuando se supo que Amalia estaba embarazada, ya tenía 14. Pero aunque hubiera llegado a tiempo para abortar, Zeida, como la tutora, se hubiera negado.

“Me dijeron que por la edad era un embarazo de alto riesgo, pero por mi mente nunca pasó deshacerme del bebé. Me dije, si ya esta embarazada hay que seguir adelante. No me gusta que las personas aborten porque en el vientre hay seres humanos que tienen derecho a vivir. Ya siento en mis brazos a la niña”.

A Zeida la buscaron los grupos feministas proaborto y los que están “a favor de la la vida”. Ambos, han expuesto públicamente su posición en el caso.

El Centro de Estudios y Formación Integral para la Mujer (CEFIM) aseguró que, de acuerdo con las consideraciones del director del Hospital Materno Infantil de Chetumal, Guilbert Canto Massa, no es médicamente recomendable cancelar el embarazo porque se pone en riesgo la vida de la menor.

“Incluso ni en el DF, donde es legal el aborto hasta la semana 12, sería posible cancelar el embarazo, pues una vez que pasa este lapso los riesgos de un aborto para una etapa muy avanzada son grandes” dijo el especialista consultado.

“Casi habíamos convencido a la mamá de llevarla al Instituto Nacional de Perinatología para suspender el embarazo“, dijo por su parte Gabriela Rojo Castillo, presidenta de la Fundación Pro Mujer Quintana Roo AC.

El abuso sexual

Pero además del desequilibrio fisiológico y psicológico que implica ser madre-niña, Amalia de 11 años, enfrentará las complicaciones emocionales del abuso, las que se agravan con la presunción de que su padrastro abusó de ella.

Según cifras del Unicef y de Salud estatal, en Quintana Roo prácticamente se triplican los casos de abuso sexual, junto a otras entidades. En 2009, 881 menores resultaron embarazadas por violación, y este año por ese motivo ya suman 458 los embarazos de adolescentes.

—¿Qué siente al saber que su pareja fue quien abusó de su hija?

—Es que no sabemos muy bien si es él o no; estamos esperando pruebas.

—¿Usted no le cree a su hija?

—Esta por dudarse. Tengo muchas dudas, pero no sé. Acabo de visitar en la cárcel a mi esposo y él dice que no le hizo nada a la niña, que no es culpable y que está dispuesto a hacerse una prueba de ADN para probar que es inocente.

No obstante, Zeida dice que quiere justicia para su hija y que pague la persona que responsable “sea quien sea”.

Según la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas (Adivac), la violencia sexual de menores se da en 6 de cada 10 niños, de los que 80% son atacados por conocidos o familiares.

Verenice Ortega, terapeuta de niños abusados sexualmente, asegura que para que Amalia lleve con buena salud mental su embarazo y maternidad, es necesario que se mantenga en terapia casi hasta los 15 años, pues además de que apenas está en el reconocimiento de su cuerpo y se le cortará su etapa de infancia y adolescencia, los niños violados siempre enfrentan un estigma social.

Cada que Zeida piensa en el abuso le da coraje. Intenta explicarse el momento en que la descuidó. No se siente tranquila y, además, el padre biológico de Amalia le echa la culpa por “irresponsable”.

El ciclo de la pobreza

Carlos Welti asegura que los embarazos en adolescentes se presentan en zonas marginadas, donde se reproducen las historias generacionales. Zeida tiene tres hijos: Amalia es la mayor y la tuvo a los 17 años. De acuerdo con la ONU, los embarazos en menores de 20 años perpetúan la pobreza, la falta de acceso a la salud y a la educación.

Pese a que Zeida está desempleada, cree que el futuro de su hija no está truncado. “Iba muy bien en la escuela, pero tuvo que dejar el quinto año. Cuidaré de ella y podrá seguir estudiando. No me preocupa el futuro, porque donde comen tres comen cuatro”.

Amalia vive en las instalaciones del DIF de Quintana Roo acompañada de una psicóloga. En ese lugar celebró su cumpleaños. Ahora no hubo muñecas para jugar. “Yo la miro y parece que sabe y entiende todo, pero tal vez lo toma como niña que es, como un juego”, dice la madre, quien reza para que el embarazo llegue a buen término.

Jornada contra la homofobia - Querétaro 2010

Conferencia y Homenaje

lunes, 26 de abril de 2010

En las aulas se libra otra batalla por el aborto

CONCIENCIA. Mientras en la UNAM se aborda el tema del aborto desde la concepción de un estado laico, en otras casas lo plantean desde la objeción de conciencia
(Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

Escuelas privadas enseñan que la cancelación del embarazo es un crimen; en la UNAM dicen que es un derecho de la mujer

Natalia Gómez Quintero
El Universal
Lunes 26 de abril de 2010
natalia.gomez@eluniversal.com.mx


Los profesores no podían ocultar su inconformidad. La aprobación hace tres años en el Distrito Federal de la ley que permite la interrupción voluntaria del embarazo hasta antes de las doce semanas de gestación los había hecho reaccionar de esa manera. Lo evidenciaban en clase ante sus alumnos de impecable bata blanca.

Elizabeth Santillán, de 23 años, estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad La Salle, recuerda la molestia de sus maestros. Esta escuela privada reconoce de manera abierta que impulsa “la defensa de la vida desde el momento de la concepción”.

“Como una institución que se fundamenta en una filosofía católico-cristiana, el respeto a la vida humana es esencial”, dice Pedro Argüelles Domenzain, director de la Facultad de Medicina de la Universidad La Salle.

Provida desde la academia

Los lasallistas no son los únicos que defienden esta postura, también lo hacen los profesores de la Universidad Panamericana, relacionada con el Opus Dei, y de la Anáhuac, vinculada a los Legionarios de Cristo. En las aulas de todas estas instituciones se hace énfasis en la ética personalista, que considera al ser humano como eje central de la vida.

Es a través de las materias de bioética y ética médica, donde los profesores llevan este planteamiento a los alumnos. “Está comprobado que la vida humana empieza desde la concepción. Estudios importantes en biología molecular hechos apenas hace cinco años dicen que el cigoto es un individuo que funciona en forma inicial. Esta afirmación puede que no sea muy comprensible para quienes no están en la ciencia”, dice María de la Luz Casas, jefa de bioética de la escuela de medicina de la UP.

La también consejera de la Comisión Nacional de Bioética deja claro que ella no impone razones morales en sus clases, sino argumentos científicos.

Para Nubia Andrea Ramírez, de 22 años, estudiante del octavo semestre de medicina en la UP, no hay dilema, pues la dignidad humana debe estar ante todo. “Estoy en contra del aborto pero no porque asista a una escuela de inspiración católica. Así pensaba incluso antes de entrar a la carrera”.

El riesgo, caer en el adoctrinamiento

Lo cierto es que en algunas ocasiones las creencias o posiciones personales del profesor pueden privilegiar que unos temas sean prioridad sobre otros durante la jornada estudiantil.

“Es un riesgo y un reto como profesores tener suficiente madurez moral para que por encima de nuestras convicciones y ante dilemas como el de la interrupción voluntaria del embarazo, seamos capaces de ir más allá, pensando en que no estamos adoctrinando a los futuros médicos sino presentando un panorama sobre el cuál tenemos que reflexionar”, dice Joaquín Ocampo, profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM.

Leonardo Ortiz, de 22 años y estudiante del sexto semestre de esta carrera en La Salle, reconoce que sus maestros “abarcan aspectos éticos y filosóficos cargados a favor del derecho a la vida”.

Ocampo advierte que la propia naturaleza de las escuelas de inspiración religiosa, provoca que temas como la cancelación del embarazo no sea tratado de una manera imparcial. “Ellos están en su derecho de hacerlo y somos respetuosos de esas posturas”.

María de la Luz Casas dice: “Nosotros sólo decimos lo que apunta la deontología médica, desde Hipócrates hasta las últimas declaraciones, que se orientan a proteger al embrión en el sentido que la vida humana es preciosa. No se les induce a una forma de pensamiento o de acto. Ante la situación de aborto cada quien actuará como su conciencia le dicte”.

Andrea Tello, Guillermo Mondragón y Ramón Mora, los tres de 20 años y estudiantes de La Salle, no han debatido en clase el tema del aborto, pero adelantan su posición: “Siempre había dicho que sí al aborto pero ahora veo que el embarazo precoz es cuestión de irresponsabilidad”, dice Andrea. “El aborto no es natural y rechazarlo no es asunto que tenga que ver con la religión”, señala Ramón.

“Más allá de que la escuela donde estudio tenga relación con la Iglesia católica; considero que cada caso en situación de aborto debe ser analizado. Yo estaría dispuesto a colaborar sólo en caso de violación o que la vida de la madre esté en riesgo”, comenta Guillermo.

Argüelles Domenzain explica que en La Salle existen dos materias que contemplan estos temas, la de ética médica en cuarto semestre, vista desde una perspectiva inspirada en una filosofía católico cristiana, con una ética personalista y el respeto a la vida humana. La otra, bioética, en octavo semestre donde además de subrayar la importancia de la vida se analizan los derechos de los médicos para oponerse a realizar un aborto.

La objeción de conciencia

Jorge Aranda lo tiene claro. Si el estudiante de octavo semestre de la UP tuviera que atender la solicitud de aborto de una mujer embarazada, se negaría a realizarlo porque va contra sus preceptos morales. “Por eso vine a esta universidad, porque sus valores coinciden con mi forma de ver la vida”, dice.

En las escuelas de inspiración cristiana se subraya de manera especial la negativa que por ley un médico puede objetar para no interrumpir el aborto. “Consideramos importante que los alumnos comprendan cuales son las aplicaciones y los límites de la objeción de conciencia, derecho reconocido en los códigos de ética de la Secretaría Salud del Distrito Federal”, dice Casas.

La UNAM contempla también en sus clases la objeción de conciencia a favor del aborto. “Si hay una ley que dice que prohibe la interrupción voluntaria del embarazo, por razones de conciencia el médico puede justificar que accedería a participar en este aborto, por ejemplo en casos de violación. El problema surge cuando no está permitida la objeción de conciencia por la ley”, explica Ocampo.

Argüelles aclara que el primer planteamiento de los médicos es preservar la vida, pero, nunca influirán sobre la decisión personal. “Las mujeres pueden solicitar interrupción y uno puede negarse sin agredir o tratar de convencer”.

A partir de la ley aprobada en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, cualquier médico al que le llegaran a solicitar un aborto debe plantear otras opciones a esta intervención.

En la UP existe una clase llamada alternativas al aborto, donde les piden a los alumnos un plus en su vocación de servicio. Además de decirle a la joven que está embarazada, le deben plantear caminos a su situación, desde la atención psicológica y trabajo social hasta oportunidades de adopción con el fin de que no tomen una decisión bajo estrés.

Imparcialidad desde las aulas

Todas las universidades abordan la ley en el Distrito Federal y aquellas que protegen la vida desde el momento de su concepción en 18 estados de República. No obstante, los matices surgen. En la UNAM se enseña que la interrupción voluntaria del embarazo se desarrolla en un estado laico. “Se ve desde una perspectiva general, abierto, sin ángulos específicos, subrayamos el respeto a otras posturas y evitar satanizar a los que piensan diferente”, dice Ocampo.

Mauricio Osorio, ginecólogo egresado de la UNAM (1992-1996), recuerda que antes del 24 de abril de 2007, fecha en la que se aprobó la ley en el DF que permite a una mujer abortar hasta antes de las 12 semanas de embarazo, si una chica llegaba con un aborto inducido se le atendía, pero daban aviso al Ministerio Público.

Por ser una institución de gobierno federal, el Instituto Nacional de Perinatología donde labora, no interrumpe embarazos a petición de la paciente.

Desde su posición de especialista en reproducción asistida dice: “Sería contradictorio anular la vida de un ser vivo, siendo que me dedico al auxilio de las mujeres que quieren embarazarse. Esta actitud va más allá de mis creencias religiosas, es una cuestión ética, que muchos médicos obvian ante la generosa ganancia que en poco tiempo representa hacer un aborto”, dice Osorio.